Otro

Otro tipo de Gazpacho


En esta ocasión quiero presentaros otra buena sopa fría, un gazpacho diferente al clásico. Es una nueva receta, creada por mí en un momento delicado, es decir, para aportar sus beneficios contra los resfriados. Como sabemos el Gazpacho es una sopa a base de tomate de origen español que se sirve fría. ¿Por qué me detuve en Gazpacho? Por ser nutritiva, refrescante y en ocasiones (léase cuando el Teo está frío) esta sopa también combate el frío que provoca en este caso el aire acondicionado.

  • -1 kg de tomates bien maduros
  • -1 litro de agua
  • -1 calabacín
  • -1 pimiento grande
  • -1 pimientos picantes
  • -1 diente de ajo grande
  • -2 cebollas
  • -2 manzanas
  • -1 enlace de perejil
  • -1 enlace leusteano
  • -3 cucharadas de aceite de oliva
  • -unas hojas frescas de albahaca
  • -un puñado de judías verdes
  • -sal

Porciones: 5

Tiempo de preparación: menos de 60 minutos

PREPARACIÓN DE LA RECETA Otro tipo de Gazpacho:

Para preparar este gazpacho necesitaba unos tomates bien maduros con los que procedí de la siguiente manera: procesé la mitad de la cantidad de tomates en el robot de cocina hasta obtener un puré. Herví este puré de tomates en un litro de agua. Antes de que el agua se asiente durante unos 10 minutos, filté algunas judías verdes y algunas vainas en la sartén. Hice esto solo para no matar los nutrientes en las judías verdes, lo dejé hervir lo suficiente para ablandar un poco. Cuando el agua hirvió, apagué el fuego, le agregué una pizca de sal y dejé enfriar la sopa.

Por separado, procesé los tomates restantes para el procesador de alimentos, junto con los cuales agregué manzanas, calabacines, cebollas, pimientos picantes, pimiento, ajo, perejil, albahaca, alerce y aceite de oliva. Los dejé todos en el robot hasta que obtuve un puré. Cuando todo estuvo homogéneo, apagué el robot y agregué esta mezcla a la sopa que había preparado originalmente y que mientras tanto se había enfriado.

El resultado fue una sopa vigorizante, muy fragante y de sabor agradable que serví a temperatura ambiente. Es sabroso y se comerá con gusto aunque no tengamos frío :)


Mi favorito es el gazpacho andaluz

Aunque ya hemos visto que hay mil una adaptaciones de este plato, la verdad es que mi favorito es el de toda la vida. Entonces la receta que te enseñaré a preparar hoy es la receta tradicional del gazpacho, elaborado con tomate, pepino, pimiento verde, cebolla, ajo, aceite y vinagre. Es una receta de temporada, por lo que estos ingredientes son fáciles de conseguir y además a un precio muy asequible. Para preparar el gazpacho solo necesitas tener una licuadora grande o trituradora, como las licuadoras americanas. En mi caso, usé la Thermomix.

Antes de pasar a la explicación de la receta, quiero darte algunos consejos para conseguir el gazpacho perfecto:

  • Lo mejor es utilizar tomates tipo pera bien maduros, ya que es una variedad de tomate muy carnosa.
  • Algunas personas agregan pan rallado para espesar, pero si tienes una licuadora potente no es necesario, ya que la licuadora en sí emulsionará el gazpacho y le dará cuerpo.
  • Si tu licuadora es potente, puedes reemplazar un poco de agua con cubitos de hielo y así podrás servir gazpacho fresco en el acto.
  • Finalmente, verás que en mi receta aprovecho al máximo las verduras. Hay quienes una vez han hecho el gazpacho, lo pasan por un colador o un chino para adelgazarlo. Prefiero no hacerlo, no solo me ahorro tiempo, también tiene mucho sabor y más cuerpo.

¡Y con esta receta os deseo un feliz verano! La temporada más esperada del año finalmente ha llegado para muchos. Disfruta del sol (pero protégete adecuadamente), del calor y de los largos días. ¡Zambúllete mucho en la piscina y en la playa, y no olvides hidratarte bien! Beber sopas frías suele ser una excelente manera de tomar vitaminas y minerales mientras se hidrata y se refresca.

Espero verte la próxima semana con nuevas recetas veganas. ¡Un abrazo a todos!


  • - Para 6 personas:
  • 1250 kg de tomates maduros
  • 1 cebolla
  • 1 pepino pequeño
  • 1 pimiento verde
  • 250 g de pan rallado del día anterior
  • agua fría
  • aceite de oliva virgen
  • vinagre
  • chal

Pelar una calabaza, rallarla y exprimir las semillas. (Para pelar los tomates, puedes escaldarlos brevemente en un cazo con agua hirviendo).

Picar los tomates (reservar uno), el pimiento (reservar un trozo), la cebolla (reservar la mitad) y el pepino (reservar un trozo). Pon todo en la licuadora, agrega 3/4 parte del pan (reserva el resto) remojado en agua.

Agrega aceite, vinagre y sal al gusto y muele.

Batir hasta que esté muy fino si es necesario, se le puede agregar un poco de agua. Poner en el frigorífico para que se enfríe bien. A la hora de servir puedes añadir unos cubitos de hielo.

Pica en cuadritos las verduras y el pan previamente reservados y coloca todo en un plato para que cada comensal pueda servir lo que quiera.


Consejos para hacer el gazpacho perfecto

  • El tomate, los de verdad: Es el ingrediente principal del gazpacho y por ello debemos utilizar tomates de calidad. Es cierto que hoy en día es bastante difícil encontrar tomates que "sepan a tomate" pero si los podemos encontrar, hay que utilizar tomates que sean muy rojos, suaves. Si usas tomates verdes te saldrá bastante mal. Tomates pepino o tomates pera son los mejores y siempre con un color rojo vivo que parece maduro.
    Aceite de oliva siempre: Ni que decir tiene que el aceite debe ser de oliva, si tenemos la oportunidad de añadir mejor virgen extra.
  • Los vegetales: Respecto a las verduras, creo que lo mismo que el tomate, si podemos utilizar mucha mejor calidad. Aunque realmente el protagonista es el tomate.
  • Cuidado con el ajo: Es mucho mejor poner el ajo poco a poco y siempre sin el corazón para que no se repita. Siempre pongo el ajo de habitación en habitación para ver si consigo el lugar perfecto. Una vez le puse demasiado y me fue imposible beber el gazpacho.
  • Miga de pan, opcional para mí: El gazpacho con pan es una delicia, pero si te gusta un buen gazpacho ligero es mejor no ponerlo. Para mi el pan es opcional pero siendo una receta tan tradicional como el gazpacho quizás no ponerlo es un sacrilegio, yo no lo pongo. Además, el pan también se utiliza como espesante, por lo que si no lo ponemos podemos beber el gazpacho como si fuera un "refresco".
  • Cuidado con el vinagre: El vinagre siempre es vino, no pienses en ponerle vinagre de Módena (algunos podrán hacerlo). Por otro lado, añade siempre el vinagre poco a poco.
  • ¿Enfriar en la nevera o con hielo?: En esta receta podría tener antojo y ponerle hielo pero si tengo tiempo prefiero enfriarlo en la heladera como el hielo riega el gazpacho.
  • ¿Qué cantidades de cada ingrediente?: Veamos aquí todas las discusiones y siempre respondo… como todo el mundo quiere. Hay gente a la que le gusta con mucho pepino, que sabe mucho de ajo, que se suelta con vinagre, etc. Hay tantos gustos y formas de hacer gazpacho que no hay forma correcta de hacerlo, pero si algunos ingredientes principales que utilizamos. Yo en esta receta te cuento más o menos mis cantidades perfectas, pero es mi humilde opinión, cada una que te conviene.

A mi lo que mas me gusta es uno gazpacho suave con un toque de comino y siempre pasa por un chino para que se pueda beber en un vaso, a mucha gente le gusta en un cuenco con tropiezos pero a mí un vaso fresco con un par de hielos me vuelve loco. A veces hago gazpacho sin pepino porque muchas veces se me pasa y no me acaba de convencer.

A la hora de servir el gazpacho, lo mejor es hacerlo con unos tropezones de pimiento, cebolla y pan. Es algo que se suele hacer en los bares y creo que nunca lo he hecho en casa porque me gusta beber, pero lo recomiendo porque le da un toque genial.

Vamos con el receta de gazpacho, y recuerda que la cantidad de ingredientes del gazpacho es muy personal, es decir, cada uno te dará tu punto.


¿Con qué te estás refrescando este verano? Prueba el Gazpacho, la mejor sopa en los días calurosos.

Si quieres pasar tus vacaciones en las hermosas ciudades de España, entonces necesitas saber cómo luchar contra los calurosos días de verano característicos de la Península Ibérica. La gastronomía te ofrece una solución eficaz para refrescarte: el gazpacho.

El gazpacho es una sopa fría hecha a base de pan, aceite de oliva, vinagre y verduras crudas. Tomates, pepinos, pimientos morrones, cebollas y ajos son los principales ingredientes que utilizan los habitantes de la Península Ibérica para obtener este plato sencillo y refrescante, aunque la composición varía según la zona.

Su origen es un poco incierto, pero los investigadores creen que proviene de Andalucía, donde abundan tanto las verduras frescas como el aceite de oliva. Creen que los campesinos del sur de España han disfrutado del intenso sabor del tomate durante siglos y que también son ellos los que han extendido el gazpacho por todo el país.

Este es uno de los platos ibéricos más famosos del mundo y tiene una historia interesante.

La evolución de la sopa tradicional

Desde los tímidos comienzos en que lo preparaban las amas de casa y hasta ahora, el gazpacho ha sufrido algunos cambios. Se servía tanto frío como caliente y tenía varios nombres, entre ellos ajoblanco y salmorejo.

Los especialistas dicen que el tomate se convirtió en el ingrediente principal de este platillo recién en el siglo XIX y que hasta entonces, se llamaba gazpacho a cualquier sopa o caldo obtenido a partir de pan, aceite, vinagre, sal y otros ingredientes.

Del pasado al presente

Tan pronto como los resultados del turismo comenzaron a notarse, el gazpacho ganó una popularidad indescriptible en todo el mundo. Además, a medida que avanza la tecnología, los chefs han podido establecer una temperatura óptima a la que mantener la sopa y picar los ingredientes de forma mucho más fina y sencilla.

Variedades de gazpacho

El gazpacho más popular es el andaluz. Considerado una especie de mezcla entre sopa y ensalada, a menudo se sirve como jugo en los calurosos días de verano. El gazpacho también se prepara en Castilla, donde los lugareños prefieren servirlo más caliente, en inviernos duros y secos.

En La Mancha, la merienda también contiene carne de caza o pollo. Por último, pero no menos importante, el gazpacho se procesa y vende en grandes superficies y supermercados. Se encuentra en la caja, como cualquier otro jugo, y se considera un alimento reconfortante para quienes no se aventuran en la cocina los días de verano.

¿Cuáles son los beneficios de consumir este alimento en el organismo?

La pregunta es & ldquo. ¿Qué beneficios tiene? & Rdquo. Dado que los ingredientes no hierven, hornean ni fríen, retienen todos sus nutrientes. Quienes lo consuman tendrán un elevado aporte de vitamina A, C, E, carbohidratos, minerales, fibra y antioxidantes en el organismo.

El consumo regular de gazpacho reduce el cáncer y satisface el antojo de algo bueno y refrescante. ¡Viejo!

Al activar y utilizar la Plataforma de comentarios, acepta que sus datos personales serán procesados ​​por PRO TV S.R.L. y las empresas de Facebook de acuerdo con la Política de privacidad de PRO TV, respectivamente, la Política de uso de datos de Facebook.

Presionar el botón de abajo representa su aceptación de los TÉRMINOS Y CONDICIONES de la PLATAFORMA DE COMENTARIOS.


Gazpacho de sandía

Una de las frutas más consumidas en verano, lleno de vitaminas y perfecto para un delicioso y refrescante gazpacho.

Ingredientes:

  • 250 gr de sandía sin semilla
  • 4 o 5 tomates tipo de pera
  • 1 pieza de pimiento verde
  • un diente de Éste
  • petróleo olivo virgen
  • sal
  • vinagre balsámico

Preparación:

  • Lavar los tomates, picar y nos sentamos en una jarra alta.
  • Picar la sandia y agregar a la jarra.
  • Lavamos el pimiento y agregar en pedazos al resto de los ingredientes.
  • Limpiamos el ajo, retire el germen y mezcle.
  • Trituramos bien hasta obtener un puré muy fino.
  • Colar hasta quitar la piel. y semilla de tomate
  • Nos aplastamos de nuevo y agregue agua fría, aceite, sal y vinagre de modena al gusto.

Gazpacho Andaluz I

Lave bien todas las verduras. Pelar una calabaza, rallarla y exprimir el jugo, si los tomates están bien cocidos se pueden pelar fácilmente, sin necesidad de bañarlos un minuto en agua caliente. Si no están lo suficientemente maduros para facilitar esto, haga crecer una cruz en el dorso del tomate y báñelo por un minuto en agua hirviendo. Pero no más porque puede afectar su frescura. Si tiene un colador chino, esta operación no es necesaria, ya que retendrá las cáscaras sin mezclar. Personalmente, prefiero dejarlos precisamente por el aporte de vitaminas de la cáscara del tomate.

Si tienes una batidora de émbolo, te recomiendo usarla. En este caso, poner todos los ingredientes en una olla de acero inoxidable o esmaltada, cortar previamente las piezas y empezar a mezclar sumergiendo gradualmente el émbolo en ella.

Para las cantidades anteriores pongo 2 cucharadas de sal, pero depende del sabor de cada una, así que te recomiendo que pongas solo una cucharada al principio, y irás agregando más por el camino.

La cantidad de vinagre utilizada depende de su grado de acidez. No es lo mismo un vinagre de 9º que un vinagre de 6º -el común en España- y por eso usé 2 cucharadas de vinagre de 6º. En el caso de que le haya caído un poco más de vinagre, ajuste la acidez con un poco de azúcar. No se recomienda el vinagre de sidra de manzana ni otras frutas.

Le agregué el aceite de oliva al final y honestamente, lo puse fuera de la vista. Yo diría que serían unas 4 cucharadas de aceite de oliva, que debe ser lo mejor: extra virgen. No me gusta usarlo durante el amasado porque por la velocidad y el ajo puede salir una especie de pasta que cambia el color del producto final.

Déjalo enfriar unas horas o puedes servirlo directamente del bol con un cubito de hielo. Los pequeños trozos de verduras que se utilizan, a excepción de los tomates y los ajos, suelen colocarse junto a un plato, dejando a la apreciación de cada comensal su uso. También se puede servir con pequeños crutones de tostadas en aceite: crutones.

Un almuerzo en días calurosos, una copa por la tarde o incluso un aperitivo por la noche.

Sirva frío, con o sin picatostes.
¿Qué mejor manera de refrescarse para el almuerzo, una pequeña merienda o incluso una cena de verano caliente que esta sopa fría tan simple con sus ingredientes: tomates, pepinos, cebollas, pimientos, ajo y aceite de oliva, aceitunas?

Creo que es uno de los alimentos que definen plenamente lo que hoy conocemos como "dieta mediterránea".

La historia de esta sopa tiene profundas raíces en la cocina andaluza, mucho antes del descubrimiento del Nuevo Mundo y la llegada de las semillas de tomate y pimiento a Europa. Con el paso del tiempo y hasta lo que hoy conocemos con este nombre, el gazpacho ha sufrido muchas transformaciones, y recién a principios del siglo XIX comenzó a tomar su perfil actual.

Antes que nada, repasemos un poco la palabra "gazpacho" que, aunque parezca extraño, en el castellano actual, el significado y origen son completamente desconocidos.

En "Tesoro de la lengua castellana o española" - "El tesoro de la lengua castellana o española" de 1611, Sebastián de Covarrubias describe el gazpacho de la siguiente manera: "una especie de migas hechas con tostadas, aceite y vinagre, y otras que le ponen , con el que los frota todos juntos - en un mortero ". Es un alimento de segadores y gente común y lo nombraron como venían. Pero digamos que el origen es toscano "guazo" o "guazato", que significa una especie de guiso o caldo más espeso, en el que flotan trozos de carne y en el que el pan se ablanda mejor ".

La descripción anterior no define claramente el proceso culinario, solo hace algunas referencias a un plato toscano diferente y referencias al mismo dialecto.

Como resultado, entre 1726-1739, cuando la Real Academia de Castilla publicó el primer diccionario de castellano, aparece la siguiente descripción: "cierto tipo de sopa o guiso, que se suele preparar con trozos de pan de migas, aceite, vinagre". , el ajo y otros ingredientes al gusto de todos es una comida típica entre recolectores y gente de pequeños pueblos ”. También es la primera descripción que incluye el ajo entre los ingredientes.

Finalmente, en 1954 en el "Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana" se dice que deriva del portugués "caspacho" que a su vez deriva de la "caspa" prerromana - bucatica, farama en terminaciones mozárabes - generalmente se llamaba a los mozárabes todos aquellos que no creyeron en el Islam durante la ocupación morisca. El sufijo - acho parece ser mozárabe y se extiende principalmente por toda Andalucía, hasta el día de hoy.

orígenes
Durante la ocupación romana de la Península, quedaron manantiales de la región de Sevilla, donde nació el emperador Trajano / Trachanus, hijo de Tracia. - que describe a los soldados rumanos bebiendo una bebida austera hecha de vinagre, vino y agua a la que llamaron posca. Quién sabe, tal vez fueron los soldados rumanos quienes mezclaron aceite y pan endurecido en esta bebida, haciendo una especie de gazpacho primitivo que se podía beber, una especie de consumible. El autor de la Eneida, Virgilio, describe este hábito de refrescarse con pan tierno u otros ingredientes en el "siglo I". Dice que un esclavo ofreció a los segadores una bebida hecha con ajo machacado, hierbas y vino endulzado. Se supone que el esclavo había preparado moretum, un plato popular en la antigua Roma.

Se supone que el pepino se originó en la India y fue introducido por los griegos, más tarde por los romanos a la provincia de Hispania. Lo cierto es que este arcoíris llegó al Nuevo Mundo durante la gran colonización y expansión hispana.

El ajo, aunque la mayoría creía, hasta el siglo XIX que procedía de Sicilia, resultó ser originario de Asia Central, siendo los griegos imponiéndolo por primera vez en Europa y siendo inmediatamente aceptado en el concepto de dieta mediterránea.

El pimiento fue una de las primeras hortalizas traídas del Nuevo Mundo e inmediatamente adoptado en la Península Ibérica y más allá.

El tomate entró en Europa a mediados del siglo XVI, procedente del Nuevo Mundo y la primera puerta fue, debido al monopolio, Castilla. Pero la primera referencia al cultivo, cuidado y propiedad pertenece al monje Gregorio de Los Ríos en 1777. Pero no fue hasta el siglo XIX que se incorporó al gazpacho andaluz que hoy se conoce.

Como decía antes, el gazpacho se preparaba desde la época del califato de Al-Andalus y era una mezcla de ajo, pan seco, aceite, vinagre y sal, triturando todos los ingredientes y mezclando en un mortero / mortero, todo lo necesario. siendo considerado halal por la religión musulmana. Todavía queda un "bisnieto" de esta primera sopa llamada ajoblanco, que agrega un nuevo ingrediente: midgale crudo triturado.

A medida que, gracias al descubrimiento de Colón del Nuevo Mundo, se trajeron nuevas verduras, frutas a Europa y comenzaron el cultivo y el consumo por parte de los europeos, comenzaron a agregarse a esta sopa. Se asume que la siguiente "nueva entrada" en la lista de ingredientes fueron pepinos y pimientos verdes, de ahí una serie de recetas y variantes de gazpacho verde.

A veces hay confusión entre el andaluz y el mancha-galiano. El gazpacho galiano fue mencionado por primera vez en la conocida novela de Cerrvantes - Don Quijote de la Mancha, con el mismo nombre y referido a un plato caliente, preparado con pan sobrante, aceite salado y trozos de carne de conejo, pollo, codorniz o liebre - un especie de conejo salvaje. Y, sin embargo, los historiadores consideran que este plato es el plato principal de los segadores / trabajadores de campo. Esto se debe a que durante la época de los terratenientes españoles, a los trabajadores se les pagaba su jornada laboral con "dos libras de pan y aceite para gaspacho". Los trabajadores aprovecharon que tenían que cocinar las sobras que sobraban, lo que se hacía muchas veces en las chozas de los trabajadores andaluces y de ahí el uso de la carne de caza como nuevo ingrediente. El encargado de preparar la comida recibió el nombre de gaspachero o galiano, según la zona de origen.

La esposa de Napoleón III, Eugenia de Montijo, es la encargada de cruzar las fronteras de España. Aunque fueron muchos los viajes de la época romántica por España que describieron, en sus memorias de viaje, el consumo de un plato con este nombre, pero blanco.

En el siglo XIX pasó de la cocina del pueblo a la cocina de la clase burguesa y es precisamente el momento en que se cambia la forma de servirlo: se le agregan pequeños trozos de verduras usadas, llamadas tropezones. La diferencia entre el gazpacho común y el gazpacho burgués es precisamente su finalidad: los trabajadores necesitaban un alimento bastante consistente y rico en vitaminas durante los calurosos veranos del sur del país.

Mary Randolph describe en su libro de 1860 The Virgina Housewife una receta gaspacho-española como "una ensalada ligera, hecha en capas y con picatostes".

A principios del siglo XX, un estadounidense de ascendencia polaca, Stephen J. Poplawski, después de años de experiencia, logra patentar lo que hoy conocemos como licuadora - licuadora en inglés británico. Aunque su finalidad y utilidad original estaba destinada a que los hospitales mezclaran frutas y verduras con medicamentos, tras una disputa en la década de 1950 su uso final fue como electrodoméstico. Lo que facilitó la creación de la sopa fría de hoy.

En 1983 Rafael de Aquino inventó el gazpacho industrial, comercializando el producto fresco y natural a través de su empresa "La Gazpachera Andaluza". Conoce un mérito especial durante la Expo Sevilla 92 y desde aquí encontrarlo en todos los supermercados a razón de refrigerado en tetra-ladrillo fue solo un paso. Por supuesto, no se puede comparar el sabor de un tetra gazpacho. ¡Ladrillo con uno casero!

Algunos críticos gastronómicos, desde la antigüedad hasta nuestros días, se refieren al gazpacho como una mezcla de sopa y ensalada. En mi opinión, no es algo fuera de lugar, el sabor final me recuerda a la eterna "pelea" en la familia, cuando luchábamos por comer empapando el pan en el jugo de la ensaladera!

El nombre "andaluz" hace referencia a que la que lo trajo al nivel actual es la región de Andalucía, aunque, como comenté, también hay gazpacho blanco o verde, o incluso solo con tomate, aceite, vinagre y pan, como el salmorejo.

Incluso en la región hay tantas recetas y métodos de elaboración, con cantidades de ingredientes que difieren de casa en casa o como diríamos, cuántas chozas, tantos hábitos.

En conclusión, existen los siguientes ingredientes en todas las recetas de gazpacho andaluz:
- tomates bien maduros, para dar dulzor al producto final y obtener todos los beneficios del licopeno, sustancia que da color a los tomates, existente tanto en la pulpa como en la piel.
- pepino, que se mezcla con un sabor inconfundible con vinagre y agua, si se añade. Esta mezcla fue la que redujo la sed de los trabajadores.
- pimientos morrones rojos o verdes. Agregue una nota de fresco al plato, siempre que sea dulce, no picante.
- Las cebollas aportan un fuerte sabor natural, en cierta cantidad.
- El ajo es un emulsionante entre ingredientes y aceite de oliva. La cantidad de ajo queda a criterio de todos.
- Se añade el pan de uno o dos días para dar volumen o para espesar la preparación, obligatoriamente remojado en agua fría. Sin embargo, su uso no dará un producto final que pueda servirse directamente del vaso, como refresco.


Once gazpachos de once sabores

Es riguroso para empezar gazpacho tradicional andaluz que, según las tradiciones familiares, cambia en cuanto a los ingredientes utilizados y las cantidades de cada uno en función de quién lo prepara. Nada que no pase con otras recetas tradicionales, porque a todos nos gusta adaptarlas a nuestros gustos.

Gazpachos con frutas

Sin embargo, esta sopa fría ha evolucionado a una velocidad vertiginosa, dando como resultado gazpachos elaborados con mezclas sorprendentes que, sin la menor duda, dejarían a nuestros antepasados ​​con la boca abierta. Agregar fruta al gazpacho es un acierto absoluto y lo podemos confirmar con estos gazpachos de melocotón, fresa, frambuesa, sandía, melón con menta y cerezas.

Gazpachos con verduras y verduras

Quizás a nosotros, que ya estamos muy familiarizados con estos gazpachos a base de frutas, nos sorprendan más los gazpachos que llevan un mezcla de verduras diferente al tradicional como son el gazpacho de remolacha y el gazpacho de calabacín. Ambos son una excelente manera de comenzar una comida de verano, así como un magnífico aporte de vitaminas.

Gazpachos con adornos de lujo

Entre los gazpachos publicados en Directo al Paladar, me llamó mucho la atención el gazpacho con gambas y los cangrejos con salsa de gazpacho y, por eso, quise darles un protagonismo especial. A pesar de ser un gazpacho parecido al tradicional, el ligeras variaciones introducido en la receta y el maridaje con langostinos, de uno de ellos, y con cangrejos, del otro, elevan estas sopas frías a una categoría superior.


cebollas verdes 2-3 hebras
2 pepinos pequeños
dientes de ajo 2
2 cucharadas de aceite de oliva
tomates 400 g
vinagre de vino tinto 2 cucharadas
pimientos 1
pimienta
sal

Pelar una calabaza, rallarla y cortarla en tiras. Pelar una calabaza, rallarla y cortarla en rodajas. Los pepinos se lavan, limpian y cortan en cubitos. Pela los ajos. En un tazón alto, licúa el ajo, la cebolla y la mitad de la cantidad de pimiento, además de un pepino.

Escaldar los tomates y pelarlos. Poner en un bol y verter sobre vinagre y aceite.
Sazona todo con sal y pimienta y pasa por una licuadora.


6 huevos fríos, 250 g de queso, 2 cucharadas de crema agria, 140 g de azúcar, 1 sobre de azúcar de vainilla, 170 ml de leche, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 50 g de harina, 50 g de fécula de patata o maíz, 70 g de mantequilla.

Para este bizcocho necesitamos una bandeja con un diámetro de 23 cm. Envuélvela en papel de aluminio y úntala con mantequilla. Necesitamos una bandeja de vidrio un poco más grande para verter agua.

Primero, preparamos el queso. Mézclalo en la licuadora con la nata durante unos segundos, hasta obtener una nata espesa. Mezclamos la harina, el almidón y el bicarbonato de sodio en un bol aparte. Separar las claras de las yemas. Batir las yemas de huevo con la mitad de la cantidad de azúcar y el azúcar de vainilla durante aproximadamente un minuto.

Agrega mezclando el queso, la mantequilla derretida y la leche. Agregue gradualmente la harina tamizada y la composición de almidón. En un bol aparte, batir las claras con la otra mitad del azúcar. Batir las claras hasta obtener una espuma espesa, muy parecida a los merengues.

Agrega gradualmente las claras de huevo a la primera composición, revolviendo lentamente con una espátula. No insistimos demasiado, la idea es que todo mantenga una composición aireada. Vierta la mezcla en la bandeja preparada con anterioridad (la engrasada).

Ponemos la bandeja en la otra bandeja con agua. Luego, mete las bandejas en el horno precalentado antes, y deja hornear el bizcocho durante 80 y 90 minutos, a una temperatura de 160 grados C.Después de hornear, no saques la bandeja del horno, déjala ahí por otros 30 minutos. Solo después de este intervalo está listo el pastel. Espolvorea la tarta de queso con azúcar en polvo.


Video: Gazpacho Andaluz La receta ganadora! (Noviembre 2021).